miércoles, 23 de julio de 2014

De piropos, acosos, cosificación y libertades. Superficies de Placer

De piropos, acosos, cosificación y libertades. Superficies de Placer
“En el fondo, a todas las mujeres les gusta que les digan piropos. A las que dicen que no, que me ofende, no les creo nada. Porque no hay nada más lindo que te digan: ‘Qué linda sos’. Por más que te digan alguna grosería, como ‘qué lindo culo tenés’. Está todo bien”.
Jefe de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires Mauricio Macri
Diario La Nación, 22 de abril de 2014.
por Agustina Paz Frontera
H: ¿sos feminista?
M: sí
H: ¿y ya te hiciste lesbiana?
M: no entiendo…
H: lesbiana…jajaj…las feministas son todas tortas…
M: no, lo que no entiendo es el lenguaje de los monos…
H: porque ya te olvidaste de la banana
M: no, la tengo en la cartera
H: ah, ¿te gusta solita?
M: me gusta de cualquier manera
H: ¡ah! ¡qué puta!
M: no, lo hago gratuitamente
H: entonces, ¿vamos a casa?
M: ¿no era que me hice lesbiana?
H: vamos… ¡me hice gay!
M: MISIÓN CUMPLIDA
Este pequeño diálogo imaginario, aunque verosímil para los tiempos que corren, condensa un plan que sin paz estamos poniendo a prueba. Apoyadas en la sospecha de la liberación sexual de los 60s, apostamos a una regresión a la sexualidad de todos y todas. Volver al cuerpo. Dejar que el cuerpo hable con libertad.
agu6
En esta odisea sexo-afectiva, un golpe de realidad nos da asco y desmorona. Los varones, privilegiados organizadores de la vida social, hacen con sus atribuciones un desastre. La pequeña libertad que tienen (“pequeña”, porque sabemos que ellos tampoco andan como desnudos prehistóricos cruzándose como animales, descansando en estanques y pasándola bomba) la usan (no todos, pero muchos) para cagarnos la vida a nosotras. El privilegio que tienen de expresar abiertamente la inclinación de su libido, de su deseo, la usan de una manera tan torpe que acaban solos. En el abc indestructible del capitalismo, que ha podrido todo con la propiedad privada de los cuerpos deseables, la máxima machista es “Porque te quiero, te aporreo”. Y así es en el caso del piropo, esa gambeta verbal popular, que no distingue clase ni nacionalidad, todo un género en sí mismo. Habría que ver qué vino antes, si el cuidado por la moral pública de la mujer o ese desbarajuste de paladar que es el piropo. A principios del siglo pasado, en 1906, Ramón Falcón, jefe de policía, dictó una ordenanza que limitaba el uso en la vía pública de expresiones que pudieran ofender la moral de las personas. Así mismo cuando el sanguinario policía prohibía la libre expresión creaba en torno al piropo un regusto transgresor, que ubica a la mujer como víctima paliducha, de escaso calor, y al varón como portentoso rebelde, siempre arriba, presto incluso a zanjar las redes policiales para poder cantarle a una mujer que ella es cosa y él es quien dictamina qué tipo de cosa.
agu2
Nos ofenden los piropos, nos molestan, aun los dulces, los que se escapan con ternura, nos sonrojan a punto grito de auxilio. El tema ha tomado tanta visibilidad que incluso la campaña en facebook -que con tino sugería: “Si te incomoda leerlo, imaginate escucharlo, todos los días, cada vez que salís a la calle”- fue tapa de unos de los principales diarios porteños (http://www.pagina12.com.ar/diario/principal/index-2014-04-27.html). Hace unos años desembarcó en Buenos Aires el movimiento Hollaback! (http://buenosaires.ihollaback.org), que se funda en la premisa de que el acoso callejero es una de las formas más extendidas de la violencia de género. En su página se publican cientos de denuncias anónimas y personales de acosos verbales callejeros sucedidos en el país.
agus3
¿Qué hay en nosotras que no resiste el silbido pírrico? ¿hay una memoria del género que sabe que primero te chistan y después te tapan la boca, te esconden, te violentan? ¿hay una construcción del pudor que es funcional al machismo? Hay quienes dicen que todo piropo es acoso. Hay quienes opinan que pensar así es tirar el agua con el niño adentro. La experiencia de mujer en primera persona y en cualquier lugar del mundo demuestra que esa actividad que se produce alrededor nuestro cuando caminamos por la calle encierra violencia. Que son más los momentos que nos dan inseguridad y terror que los que nos coquetean el ego. Los varones dicen que es un folklore, que a veces se les escapa ante un despliegue femenino estelar. Mi psicólogo dice que la mayoría de los piropos son vertidos con la finalidad dominante de gustarles a los otros varones. Lo cierto es que muy pocas veces ese desprendimiento palabrístico termina en una cita, en una cama, en una charla. ¿Porque las mujeres somos histéricas? ¿No será al revés? ¿O será que puede nutrirse el ambiente de erotismo sin necesidad de pasar al cuerpo?
agu-5
El término cosificar se ha hecho famoso hace poco tiempo en la televisión. A medida que las mujeres vamos ocupando nuevos lugares, nuestros puntos de vista logran visibilizarse. Así, “cosificar” viene a designar esa operación por la cual el cuerpo de la mujer es tomado como una cosa hueca y carente de propiedades, salvo la de ser un ente pasivo para proporcionar placer al varón. Se cosifica cuando se recorta el cuerpo y se dejan las tetas en la tapa de la revista. Cuando la cámara de Tinelli no deja de serrucharle el traste a la vedette. Entonces esa mujer vale por lo que su cuerpo excita. Luego, nada más de ella es válido. Una es cosificada cuando en la calle un señor se acerca y cerca del pelo le susurra planes para sus genitales. Parecería haber en esa parálisis y recorte que se hace del cuerpo femenino una violencia. A la mujer se la requiere muertita, para que el varón penetre, saque, diga, compre. Y allí hay violencia, aunque no se llegue a los clásicos “te mato”, “te parto”, “te hago mierda”. Ahora, ¿cómo sería posible la aventura de intentar cumplir el deseo sin que esa operación esté revestida de una carga violenta? ¿Cómo podría un varón, una mujer, desear a otro u otra sin considerar el cuerpo ajeno como una cosa descomunal o paradisíaca? ¿Cómo sería posible desear sin cosificar?
agu4
La mujer más famosa del mundo sabe de esto como nadie. No hablamos de una estrella del espectáculo. Ni de la política. No sale en los diarios. Es la mujer que ha copulado con un espíritu, un no-cuerpo, la mujer que tuvo sexo sin goce, paradigma absoluto de la cara de buenita, madre devota: la virgen María. Esta mujer representa una condición para nuestro género, la mujer buena que no desea y menos aún podrá cosificar. La mujer buena reserva su cuerpo para la reproducción (a la que accede, gracias a Dios, sin ensuciarse). Paradójicamente, esta mujer lívida, tapada hasta los dientes y siempre parada, es la antítesis de La Xipolitakis pero a la vez su natural predecesora. Mujeres dispuestas. Nunca arrojadas, preparadas a recibir. Sostenidas nosotras por estos dos modelos, apenas podemos balbucear nuestro deseo. Si lo hacemos, entramos rápidamente en el estatus de la mujer pública. Así las cosas, es esperable que una vez que podamos decir algo lo hagamos en grupo, como los obreros de la construcción, como las adolescentes desbocadas en un trencito de despedida de soltera, que se olvidan de que en realidad tienen 30 años. Juntas somos más, colectivizamos el deseo, así podemos mejor, nosotras las que hace añares somos calladas. Esta vez le tocó a Lavezzi: el potro, el toro, el camión Lavezzi. Chicas de todo el país gritan en facebook todo lo que no se animan en la calle. ¿Para qué, para cosificar? Sí, para calentarse con él. Para responder con erotismo violento, sí, lo que tenemos que callar en la calle: por el acosador, el que persigue, el jefe pelotudo, el dictador de la belleza, el que no nos quiere por gordas, el que violó a la amiga, el que nos dijo putas, lindas, me caso, te mato. Como sea, para responder y proponer. Si el universo enloqueciera y las mujeres dobláramos en fuerza a los varones, ahora que cosificamos y gritamos quiero sexo, ¿violaríamos? ¿pagaríamos por sexo con varones esclavizados? ¿acosaríamos en la calle a nenes de 12 con uniforme?
lavezzi-6
Una mujer liberada emana un mundo liberado, va de la mano de la supresión de la opresión arbitraria y la instauración de una “normalidad”. Sin opresión y sin normalidad las superficies de placer se amplían. Confiemos en que una mujer liberada no cometerá los mismos errores que sus amigos varones. Incluso al más recalcitrante aparato machista de reproducción automática del patriarcado capitalista, le conviene que la mujer quiera y lo diga. Hay machismo en que la mujer no pueda piropear, en que nuestra actividad sexual esté condenada al secreto y apartada de la vida cotidiana. El panorama es fecundo: ¿cómo podemos en este contexto de violencia creciente contra la mujer, señalar el acoso y responder el piropo, denunciar el maltrato pero no temer? Es un desafío del que debemos poder salir ampliando las libertades y no cerrando cada vez más los espacios de divulgación del deseo, abriendo a lo indeterminado y no abonando secretamente a la penalización de lo obsceno (¿qué hacemos con los piropeadores, volvemos al edicto de Falcón?). Usar el recuerdo de aquella potencia que casi nos hace bien en el despertar postdictatorial, podría inspirar, ¿a dónde quedó el desenfado pulsional de los 80s? Quedó en canción:
labios-7
Toda mi pasión se elevará
viéndote actuar
tan sugerente
lejos de sufrir mi soledad
uso mi flash
capto impresiones.
Me adueño así
superficies de placer
dejo crecer
mi tremenda timidez.
Gozo entregándote al sol
dándote un rol
ambivalente.
Puedo espiar sin discreción
como un voyeur en vacaciones.
Me adueño así
superficies de placer
dejo crecer
mi tremenda timidez.
(“Superficies de placer”, Virus; Julio Moura, Roberto Jacoby, Federico Moura; 1987)

Comentarios

viernes, 20 de agosto de 2010

SINTONÍAS

A Ala de Diablesa
al amanecer,
entro en un pequeño sendero,
iluminado por el sol,
inhalo aire fresco,
esparciéndose intensamente,
dentro mio,
el olor vivo de la mañana,
transmitiéndome pureza,
siento la humedad ascender mi cuerpo,
se drenan mis venas,
se me enternecen las ganas,
los deseos, al igual que tus manos
juegan con mi cabello
alborotándome la vida.

cada vez que te miro,
cada vez que te imagino,
se me transforman los ojos,
entro a ese pequeño sendero
llamado vos
y comienzo a sentir...

lunes, 26 de julio de 2010

BESOS

algunos besos son anzuelo

algunas manos son ventanas abiertas

algunos labios son bombas de tiempo

algunos ojos traen fuego

domingo, 4 de julio de 2010

Con la lluvia caen ilusiones, sucedan o no, estan cayendo ilusiones...!

poesia conjunta de domingo
por Mó y Euforia!!

...y con la lluvia de ilusiones..... lo mejor es dormir para tratar de atraparlas con la mente.... que caigan como gotitas mojando la cabeza y llenándola de ilusiones ..... de esas que caen del cielo..

...suspiros... si para que inunden el cuerpo y se desborden por el corazón... o los corazones...!!!

que se desborden por los corazones!!!!!! e iluminen las miradas!!!!! al despertar... después de la lluvia, que los ojos brillen como soles!!!

la poesia es un generoso combustible... para que los ojos brillen como soles enamorados al despertar!!!

ojos capaces de mirar al cielo y poder apreciar con asombro y admiració cuando caen las ilusiones en forma de pequeñas gotitas... como regalos divinos!!!

...pequeñas gotitas que humedecen los rincones más áridos, y lo vuelven todo terreno fértil para derramar las lusiones, y estas encuentren donde soñar y jugar!

ojos incandescentes, homenajeando el llegar de las ilusiones..

la ilusión llega a la tierra y se posa, llenándola de vida y aliento ... se acurruca en su seno, el único lugar donde ojos como soles las arrullan dejándolas crecer.... las ilusiones retornan a la tierra.... donde todo puede ser...

donde todo puede ser... si nos dejamos seducir por las ilusiones!



miércoles, 14 de abril de 2010

La porra contra el libro

LA PORRA CONTRA EL LIBRO

Tatiana Lobo

Este lunes 12, agentes del Organismo de Investigación Judicial irrumpieron sorpresivamente en la UCR. El movimiento estudiantil intentó sacarlos del campus pero ellos sacaron la porra. Casualmente yo andaba por ahí. ¡Nunca me fue tan amarga la calle! Como si los que estaban adentro fuesen pocos, llegaban más agentes en moto. Se dijo que había más de 40.

Entraron violando la autonomía universitaria. Golpearon a muchachas, muchachos y docentes. Se llevaron algunos. No hay que ser muy perspicaz para darse cuenta que las declaraciones del sr. Rojas, director del OIJ, parecen una leyenda preparada con antelación a los hechos. Su excusa es inverosímil. Todo en este operativo es absurdo. ¿Quién va a creer que la persecución de un pequeño delito, que además no se ha probado, amerite un despliegue policial adecuado para la captura de un asesino en serie? ¿No se da cuenta el sr. Rojas de la desproporción? ¿Y de verdad pensó que el estudiantado permanecería manso ante la agresividad de la fuerza bruta? Fue la barbarie contra la inteligencia, la porra contra el libro, asimetría que se repitió cuando la prepotencia del director Rojas ignoró los argumentos de la rectora González.

Atacar a la población estudiantil, indefensa, en su propia casa de estudios, es algo tan torpe que solo se explica como experimento acción-reacción para evaluar estímulo y respuesta. Grave. Más grave todavía es poner maliciosamente en duda la legalidad de la autonomía universitaria, respetada durante 70 años. Coincidentemente, la situación generó una avalancha de opiniones encaminadas a despojar a la UCR de su autonomía real. Todo esto huele a pacto conversado.

Lo ocurrido el 12 de abril de 2010 fue una provocación, un sondeo para medir respuestas a la represión. Una acción planificada. No fue un “zafarrancho”, como dijo canal 7, confundiendo al sr. Rojas con Chirriche y al campus universitario con un redondel. ¿Qué sigue ahora? Quizá lo de siempre: la Asamblea Legislativa donde la ley hace trucos de magia. Cuando el Derecho usa garrote, todo se vuelve al revés. Y al revés estamos desde que apareció el TLC.

lunes, 1 de marzo de 2010

DESMANTELAR LA"O"

Agujereó mi paciencia. Será porque pude descifrar la pregunta que modulaban sus labios. Será porque después de una mañana de miradas incrustadas en mi cuerpo, en especial en mis tetas, en el corte de pelo, los hombros y las caderas, portaba un copioso memorial de ojos inquisidores. Será porque acumulo muchas mañanas como esas, tardes y noches de violencia de la decodificación genérica.

“¿El o ella?”. No fueron los pronombres. No fue la interrogación. Fue la conjunción disyuntiva que las unía y que, en el cuerpo, las excluía. La “o” con que la máquina binaria captura el mundo con efectos de reducción y aniquilamiento. El estilo corporal normalizado, el género adecuado, el deseo correcto. La máquina de pensar en “o” define la política de guerra del régimen heterosexual. Una gramática de la existencia que borra y oblitera posibilidades, ambigüedades, promiscuidades. Ser esto “o” aquello, distancia que se mide con la òptica del miedo. Una máquina de organización de los cuerpos en dos casilleros, en dos letras, en dos vocales, en dos filas, en dos mitades, en dos vidrieras, en dos baños. Máquina que, ajustada a los tiempos del capitalismo global, tritura las diferencias y las vomita en una serialización domesticada.

El gobierno de la “o” estimula las dinámicas polarizantes que menosprecian la riqueza sensible del antagonismo. Infinitos pares semánticos en gradación asimétrica ocupando la cadena de producción de la vida. Industria del odio, cuya premisa de pureza asedia los límites escénicos de la pregunta de respuesta clausurada. Pero siempre hay un plus que subsiste en la vivencia y en la mezcla indetenible de los cuerpos, en el encuentro de los signos y sus fragmentos. “Chùpame el código”, desafía el “Manifiesto de la zorra mutante”[1] para interrumpir el circuito que atenaza la legibilidad corporal y sus narrativas canónicas. Las anomalías de la “y” transitan por la vida, volviendo la ambivalencia una publicidad a la vez asertiva y expuesta de nuestra carne. Ensayar la conjunción copulativa como una táctica celebratoria y de tensión poética. El territorio de las “y” comunica heterogeneidades, implosiones, recombinaciones,
transposiciones y conexiones parciales.

Desarmar la “o”, ese collar de ahorque con el que los cuerpos son atrapados en cápsulas de obviedad. Sabotearla, lengüetearla hasta la oquedad, convertirla en esfínter, en orificio antisistema de flujo proliferante. No es la resolución de un problema de gramática ni una receta de libertad la urgencia, es una inflexión cardinal en la sintaxis biopolítica que articula posibilidades de vida y de muerte. Perforar el lenguaje hegemónico de la ley que regula la economía del saber de los cuerpos como método casero que configure una práctica perceptiva de la "rareza" como montaje de la norma. Una tarea mínima, casi invisible, de producción artesanal de mañanas, tardes y noches en que respirar sea un ejercicio más gozoso, con vacilaciones, pero menos escabroso para todos esos/nuestros cuerpos que encarnamos de múltiples y singulares formas las masculinidades y feminidades sin ataduras a lo que tenemos entre las piernas.


valeria flores
activista lesbiana feminista queer practicante de escrituras
febrero del 2008.-
http://escritoshereticos.blogspot.com

sábado, 20 de febrero de 2010

POESÍA

Como se sabe, este es un espacio abierto a quien quiera subir lo que desee, la colectividad, el compartir ideas vuelve a la vida un espacio muy provechoso, ahi van de a poquitos los poemas de Ana María!!!



Pongo mi rostro sobre tu espalda... caliente, como extención de mi alma.
Respiro... la esencia de tus poros entra por mi nariz; mi cabeza cae hacia atras y la pierdo.
Y floto... dentro y fuera de ti.
En otro mundo, donde la piel cobija y habla.
Donde todo huele a ti, tanto que el aire es denso, porque mi carne no soporta un ser tan sublime.
Sonrisas, movimientos, ojos que me atrapan y vuelvo...
Y cierro mis ojos y en tus poros de nuevo me pierdo.
Me pierdo mientras me encuentro, y mientras me encuentro te encuentro.
Succionadas, dos latidos y un solo movimiento.
Dos latidos y un solo cuerpo.

jueves, 7 de enero de 2010

LA MANADA DE LOBXS APRENDE A PREPARAR EXPLOSIVOS Y A DESTRUIR LA PROPIEDAD PRIVADA





En el principio fue la acción. Un sueño, alguien me deja, siento que me abandona en 7 días.

Después lo de siempre: el descontrol interno, la tristeza infinita, tengo que dormir con amigas y amigos, sola no puedo. Las lauras de mi vida vienen a cuidarme. Más tarde, viajo intentando escapar, una amiga se desbarranca delante de mis narices; otra miente, todas pero todas derrapamos. La excusa es siempre la misma, un amor que no funciona. Y de repente, siento que devengo lobo, lobo entre los lobos. Los lobos son intensidades, temperaturas, distancias. El lobo es la manada, la multiplicidad aprehendida en un instante de acercamiento o alejamiento. Deseando, deseando, deseando devenir la manada de un lo
bo que lo cuestiona todo. Ensamblando a otros lobos, a otros animales.

Desterritorializo el corazón: esta vez voy a ser libre. En mi sueño, es invierno, y siempre hay luna llena: es amarilla, y está muy cerca de la faz de la tierra; los lobos van en manada, corren por la nieve. Sujeta dentro de la manda dejo de ser sujeto. Subiectum: ni consciencia operante ni dominada. ¿Tiene un número finito la manada? ¿Es pequeña? No son estas preguntas relevantes. Cada miembro permanece solo a pesar de estar con las demás. Cada miembro se ocupa de lo suyo, está adentro y al borde. Algunos lobos aún no saben que devinieron lobos. Algunas jamás lo serán.

En mi sueño, las manadas son pecas en mi rostro, muchachos dentro de mí que hablan con mi voz de mujer (muchachos que me habitan), una camada de muchach
as en mi voz. Cada elemento no cesa de variar y modificar su distancia respecto de las demás. Los elementos bailan, crecen, disminuyen, somos tejido: La metáfora es literal. Compruebo que mi formación implica al otro en mí: Si me herís, la herida da testimonio del hecho de que soy impresionable, de que estoy entregada de una manera que no puedo predecir o controlar por completo. Me abro a las multiplicidades que nos atraviesan tras un severo ejercicio de despersonalización salvaje. Aunque dejo de ser, alguien sigue pensando. ¿Quién es? No lo sé, pero en mi sueño lee o dice o piensa que seguramente, en esta moribunda sociedad del consumo, el Amor sea el mejor Policía, el mayor vigilante de un sistema que desea mentes dúctiles, inmóviles, quietas, adormecidas y engañadamente satisfechas ante lo que contemplan, o mejor dicho, lo que tienen ante sus ojos y no llegan a ver. La posesión, el reclamar algo como propio, el tener algo que perder, son las más duras cadenas, la aduana prohibida al paso, el infranqueable muro a superar en ese largo camino por la libertad. Una parte de mí siente que el amor me va a consumir y como soy animal no se aún como usar el fuego: “En la ceguera del amor (…) anida la exigencia de no dejarse enceguecer”. Otra quiere escapar, huir de todo esto. ¿Cómo lograr sentirme unida a vos sin desesperación ni presencia? ¿Cuándo me nombrás, podés sentirme desnuda en la boca? El deseo también tiene que devenir, dejar de ser falta o carencia.

La pareja y el amor romántico son otro de los regímenes o mecanismos reguladores y disciplinarios del poder formativo: Producen una clase de amantes, una clase de amor, más cara al capitalismo: Forman un tipo de sujeto y un tipo de subjetividad: Su deseo es el deseo del Estado. Pero como el Poder no siempre produce de acuerdo a sus propósitos, o mejor dicho, su producción desborda o altera sus propósitos, quienes se aman pueden burlar, superar, o transgredir la formación condicionante del Poder dentro de la i
nstitución de la misma manera que el delincuente o vándalo o lumpen pueden ser fuerza productiva/destructiva contra el Estado.

Un instrumento, previamente resignificado, puede asumir propósitos y efectos para los cuales no fue pensado. De allí la necesidad de que quienes se aman devengan afines, células, manadas, dejen de ser pareja. El apego al sometimiento es producto de los manejos del poder. El sometimiento es un poder asumido por el sujeto, una subordinación que el sujeto se provoca a si mismo. ¿De qué manera el sometimiento del deseo exige e instituye el deseo por el sometimiento? ¿A qué estamos sometidas aquellas individualidades biopoliticamente asignadas mujer? Cuando las categorías sociales garantizan una existencia social reconocible y perdurable, la aceptación de estas categorías, aun si operan al servicio del sometimiento, suele ser preferible a la ausencia total de existencia social. Obligadas a buscar el reconocimiento de nuestra existencia y da
rle un valor a la misma dentro de la trama social, apelamos a términos y nombres que no hemos creado, signos fuera nuestro, categorías sociales que conllevan una existencia certera de subordinación. El funcionamiento psíquico de la norma ofrece al Poder regulador un camino más insidioso (yo diría efectivo) que la coerción explícita. Su éxito permite su funcionamiento tácito dentro de lo social. Disciplinamiento y control. ¿Cómo puede ser deseado el poder? ¿Cómo puede ser el poder deseado? ¿De quién son estos deseos? ¿Se puede desear el deseo del Estado? En la vigilia de mi sueño, deseo contestar estas preguntas con vos. En la vigilia de mi sueño, el deseo nunca es natural, ni espontáneo. Una línea de fuga: Placeres y cuerpos. Una permanente insurrección sexual. El deseo no es dado, tampoco. Ensamblaje de elementos heterogéneos. Funcionan. Un proceso, en contraste con la estructura. Un afecto. Emociones como devenires, cambios en el cuerpo, transformaciones. No sufro las emociones cual heroína clásica: no soy la protagonista de las novelas de las Bronte, Jane Austin, o el Yo lírico de Emily Dickinson ni de Safo. No, no soy paciente de las emociones, ni de ningún psicoanalista, no quiero más diagnósticos. Ellas me trascienden, me modifican y me cambian.

La metáfora es la del viento en el temporal que modifica la geografía pero también la brisa que desliza el polen que da la vida. Sueño una manera de vivir que suponga un concierto, sin que posiciones discontinuas se reduzcan las unas a las otras. Esforzándose en captar mas allá de toda posibilidad de negar a la otra parte una última posibilidad de convergencia. Para superar lo que nos espanta, para poder mirarlo de frente -la soledad en mi caso, pero también el extraviarse la despersonalización-. Sueño con el desierto: es una multitud. Me esfuerzo en producir delirios, quimeras, cosas que no existen: una manada de 3 gatos y más de 20 plantas, un puñado de amigas de múltiples expresiones de género. Invento hordas, tribus, soy su hija adoptiva: Soy en base a ustedes, mi autonomía es heterónoma. Afinidades, apoyo mutuo, principio de libre asociación. Viejos conceptos vienen en mi auxilio. Los resemantizo, los resignifico. Escapo a la dialéctica del ser esto vs. ser esto otro para devenir multiplicidad, re-na-Ser.

Re, la nota musical en la que se afina la guitarra en el punk, Na interjección guaraní exhortativa, Ser, jamas volveré a decir soy estoy o soy aquello. ¿Estoy sola acaso? Jamás pienses que estás sola. Por lo menos estás con vos misma. Y la alegría está en el proceso, en el devenir. Muero por sentir en común el vértigo del abismo para subsanar la discontinuidad que nos une. Si el amor no es mi Amo puedo levantar la cabeza y dejar de pensar en vos como quien me da o quien me quita. No es tu obligación, tampoco es algo que puedas: completarme. Sin embargo, como en la pulga del poema de John Donne, estamos más que unidas: me uno a vos por una extremidad de mi cuerpo: sueño: en la noche tengo calor y me alejo al borde de la cama, mi patita se estira para tocar la tuya aunque dormimos separadas. Mis dedos se ensamblan a tus tobillos. No te despierto. Amar: captar a alguien siempre en masa, extraerlo del grupo, del que forma parte y buscar las manadas propias, las multiplicidades que encierra en si y juntarlas con las mías, hacer que penetren las mías y penetrarle. Amor: ejercicio de despersonalización en un cuerpo a crear. Lo que amamos se conserva, y me produzco felicidad. Si se conserva por el efecto de otra cosa distinto a nosotras, entonces podremos alegrarnos con esa otra causa. Esa otra causa deviene amada. Amor: alegría acompañada por la idea de una causa exterior. Amamos eso mismo que ama a quien amamos. Lo que amo no es mi Amo y deviene deseo. El deseo (cupiditas) es la esencia misma del ser. Y esa es la única ley a la cual pienso responder. Me doy vuelta,tuerzo la cintura y giro. Respondo a esta interpelación.


Cuando despierto estás al lado mío aunque no estás. ¿A qué se debe esta felicidad repentina e imprevista en el medio de la ruta? Leo a Spinoza y me encuentro en su pensamiento creado antes de mi existencia hace 400 años donde también me veo habitar. Y pienso en vos como en mi amigo más cercano y más íntimo, íntimo es quizás un buen término para definirnos, íntimo en nuestras prácticas de afinidad y de corporalidad, pero también en el intimar y en la proximidad. Me alegro por vos y pienso en tu felicidad, y en otras amigas futuras, actuales y por venir y en las nuevas y viejas afinidades, y sola, me sonrío: Te necesito para revisar mis prácticas y para lograr formas más refinadas, más elegantes, de afinidad. La alegría no es la perfección misma, del mismo modo que la afinidad no es la perfección misma, sino un esfuerzo de llegar a poseerla: un enérgico movimiento de la voluntad hacia su posesión. Si Spinoza tiene razón y un afecto no puede ser reprimido ni suprimido sino por medio de otro afecto contrario y más fuerte, los celos, la monogamia, la envidia solo podrán ser superados por algo contrario y superior, por ejemplo una buena amistad. Me embellezco y rejuvenezco al desprenderme de las malas pasiones y trascender lo humano. El cuerpo se ve afectado literalmente y modificado. Por medio del pensamiento de algo que nos afecta corporalmente tomamos consciencia de su esfuerzo. Este esfuerzo se llama voluntad o apetito y es constitutivo de lo humano que quiere librarse de si. Cuerpo y espíritu como un todo. Voluntad y apetito como una misma cosa. Deseos y placeres que serán mejores en la medida que utilicemos la reflexión. Deseando construir un hogar, muchos hogares, tantos como amigas, deseando no una familia que sustituya el horror de la mía, deseando abolir el modelo para construir algo nuevo, deseando otra cosa aún sin nombre.

Deseando que el sentimentalismo femenino no se lo coma todo. Deseando tener noches para mí sola, deseando poder estudiar. Deseando encontrar o construir otras formas de comunidad, deseando una anti-sociabilidad. Deseando destruir el amor romántico, deseando una nueva praxis amatoria. Excursus: ¿Por qué apreciar, anhelar, desear a la otra persona en toda su intensidad debe ser un padecer, un sufrimiento, un no entendernos jamas? Deseando deconstruir mi humanidad. Deseando que aquellas individualidades biopoliticamente asignadas como varones deconstruyan su masculinidad: masculinidad heterocéntrica, heteronormativa, no deconstruida que interpela la femineidad que en mi habita y me lleva al atraso. Deseando construir masculinidades contrahegemónicas llenas de cariño y dulzura. Los rasgos de la masculinidad heterocentrada y dominante son: no duda, no duda jamás. Afirma sin fisuras: Yo no te leo en estos términos, dice,- jamás duda que pueda estar en el error, fallarse. No hay fisuras justamente grieta, tajo, vulnus. Vulnus= herida=tajo. Cada vez que me sienten vulnerable, cada vez que me construyen desde una pasión vulnerable, a vulnerar, o desde una pasión vulnerante se agranda la herida me vuelvo concha, biología, y me apresan en la corporalidad standard. Me vuelvo víctima. Dejo de ser sobreviviente. Miedo a la fobia masculina dominante, el macho alfa tiene que dejar de ser muchos machos para ser lobo, tiene que dejar de ser hombre, para perderse en la pluralidad de la manada.

Illuminatio: Si acaso no te sale no es a mí a quien no elegiste sino que rechazaste tu potencial libertad futura. Te hablo de lo inefable y soy leída (es decir construida) como mujer. Quiero que los restos de mi femineidad dejen de ser interpelados por tus actos: Hablo y el espejo que me mira me devuelve biología, iluminismo. Rechazo el cuerpo de la mujer, su lectura como blando porque esa blandura es una construcción a cambiar, una construcción milenaria, que invisibiliza a los varones blandos. Deseando desde lo corporal la fealdad masculina (la marginalidad sexual) de quienes no son ese hombre músculo, ese opuesto a la mujer blanda cultural-mente hecha a fuerza de biología y políticas del cuerpo deportivo social. Encuentro especiales dificultades para vivir el cuerpo femenino como una fuente de libertad. Ese es el germen de ser construidas como vulnerables, el tajo de nuevo emerge desde esta idea de protección permanente a la que debemos estar sometidas. Sujeta estoy doblemente (como mujer y como persona) constituida por el sometimiento en su manifestación material, el Poder me forma y forma la trayectoria de mi deseo, debilitada por su fuerza acabo aceptando sus condiciones. ¿Cómo resignificar el universo afectivo de aquellas personas biopoliticamente asignadas al sexo femenino no gire en torno a eso todo el tiempo? Increíble capacidad femenina para 1) sentirse mal por amor 2) dejarse absorber/ arrastrar por ese sentirse mal 3) que la obsesión amorosa se lo coma todo 4) reverberar 5) brindarse auto-satisfacción instantánea 6) dejarse llevar por el drama. Dejarse arrastrar por el tren de dar amor es más fácil que la autoconstrucción de un ethos-otro. ¿Qué nos dicta nuestro ethos andrógino? Deseando usar el cuerpo como espacio de paso, como el puente, que se divierte viendo correr las aguas, con pocos afanes de identidad, viviendo -y muriendo- de la utilidad de estar agujereado, cuerpo abierto con fisuras y sin sentido. Deseando sexualidades eternamente irresueltas que no puedan afiliarse a ningún partido. Deseando una ética de los deseos emancipados. El placer, sin que sepamos cómo o por qué, se instala precisamente en esas zonas de fricción con el mundo. Deseando una coalición que trascienda las categorías simples de la identidad, que rechace los estigma contra las sexualidades múltiples y abiertas, que combata y suprima la violencia impuesta por las normas corporales restrictivas. El sistema de la sexualidad reduce la sexualidad al sexo, a la diferencia sexual, y el psicoanálisis lo subsume en ese gesto reductivo. Peligro: quedarse en la política del reconocimiento, de la visibilidad, y perder de vista la introspección real en la materia corporal vivida desde “mi”. Deseando el placer y el dolor, deseando la fractura de la sociedad y del cuerpo individual. Deseando la disolución de esas formas de vida social regular que fundamentan el orden discontinuo que somos para que nuestras individualidades se apoyen en otras. Deseando indistinción. Deseando poner en peligro la vida en su organización actual, deseando empezar a imaginar la reconfiguración de los contornos de una nueva vida. Deseando una fortaleza dentro de mí, deseando la fortaleza de poder estar sola, deseando poder ser feliz conmigo. Deseando amistades por afinidad, deseando la alegría de compartir los cuerpos y la sexualidad. Deseando una sexualidad torcida, no heterosexual. Desarrollando prácticas resistentes para compartir y transmitir la información de la experiencia individual hasta ahora intransferible a las demás individualidades. Deseando encontrar un tropos (vueltas/formas/maneras) de la sexualidad que funcionen ilimitadamente por fuera de los límites de las versiones comunes de la realidad: sexo/afinidad/cariño como espacio de resistencia.


Un día vas a recordar que cada noche te metiste a la cama llorando y como el guiño dorado de un gato, resurgiste. Hago las cosas que hago para que no dejes de quererme, para construirte y construirme como interlocutores válidos, para compartir y crear ideas, afinidad, para que sigamos unidas. Pero sobre todo, para ser mejor compañera de mi misma. Sueño y despierto. No hay diferencia. En la perrera a la vuelta de donde vivo los perros ladran y aullan durante toda la noche y toda la mañana. Es esa idea de protección de bienestar, de cuidado a la cual me opongo. Mejor sería que corran libres por las calles, expuestos. Es medianoche, no se que me pasa, es medianoche, no sé lo que tengo, es medianoche, el perro me habla, es medianoche, creo que entiendo lo que dice, es medianoche, que habrá una fiesta, es medianoche, todos estarán ahí, es medianoche, una fiesta de lobos, au au.

sábado, 5 de diciembre de 2009

PASOS PERDIDOS

Pronunciamos una vez desinhibirnos, tanto que decostruimos, destruimos, rompimos nuestros amores, los de otras, los de ellas y nosotras.

Dicen que el sistema solar es materia, con un mismo peso eterno, nos entrelazamos una vez, vinculadas, pero ahora desvinculadas, el mal olor es denso, la endogamia y lo bizarro desfiguro sonrisas, arrincono alegrías, nos falto corazón. Igualmente seguimos siendo parte de la misma materia, ahora, mal oliente.

Y no hay retorno al pasado, el presente huele a contaminación, a duda, nadie me cuida la espalda ya, pero hoy entiendo que no es necesario, ni posible, acá hay que cuidarse una sola.

Todo lo confundimos en la niebla, falto coraje y amor, de la sororidad no quedo mas que los vidrios en el suelo, y de cuando en cuando olvidamos que están ahí y los pisamos, las gotitas surgen de las plantas de los pies, los pasos se detienen.

La perspectiva de la vida cambia, se transforma, esa lucha de antes, que con tanto empeño realizaba, para que no nos discriminaran, pierde sentido, ya no pesa la discriminación, esta lucha tenia sentido en camaradería, en colectivo, porque nos pensábamos diferentes, pero no hay diferencia, lo que ahora sangra es tu deslealtad, y mi honda duda de si haces bien o mal.

Haces bien o haces mal? creo que haces bien, porque hoy eliges (egoistamente) tu deseo, lo que estuvo mal acá fue prometer y creer.

Ya por estos días la promesa y la confianza no existen, y la lealtad se convierte en una utopía mas.


Dedicado a un grupo que se olvido de cuidar las unas a otras,
a las ejecutoras, a las "victimas" y a las que guardaron silencio.

domingo, 22 de noviembre de 2009




Libérate de los estereotipos y prejuicios, nuestro cuerpo y mente son una gran gama de fantasías sexuales, deseos, erotismo y placer, déjate humedecer

miércoles, 28 de octubre de 2009

CAOS

Me canse de los consuelos,
me canse de decir: todo ira bien.

La vida es una prostitución,
nos explotan salvajemente.

¿Cómo dejar de ser serviles?

Prostitución mental
Prostitución corporal
Prostitución laboral
Prostitución amorosa
Prostitución de género
Prostitución sexual

Estoy tan harta…

Maldito poder
Maldito patriarcado
Maldito capitalismo
Maldito consumismo
Maldita ceguera
Maldita insensibilidad
Maldita violencia


Que pérdida de tiempo
¿Cómo evitar que se nos vaya la vida así?

viernes, 23 de octubre de 2009

¿SOY?






OTRAS CONTRIBUCIONES

SOY PUTA
SOY NEGRA
SOY TORTILLERA
SOY ATEA
SOY INMIGRANTE
SOY MUJER
*marcia.



SOY FEMINISTA
SOY BRUJA
SOY QUEER
SOY LESBIANA
SOY REBELDE
SOY DE.GENERADA
SOY ANTI.NORMA.L
SOY LO QUE ME DA LA GANA SER

Y AL QUE NO LE GUSTA SE JODE
*zu.

jueves, 8 de octubre de 2009

UN ORGASMO ANARKO.QUEER Y PLACENTERO / UN AMOR SIN CALIFICATIVOS

Dedico estas líneas a Xil,
gracias por desviar mis mutaciones.




Dormía a su costado, cuando repentinamente un intenso fuego en el centro de mi pecho me despertó, su leve acurrucamiento, me quede así un momento, pegada a ella, ya a estas alturas de la “carrera”, no solamente rozaba mi piel, sino que rozaba mi vida, la rozaba de una forma en donde no imaginaba verme y además sentirme cómoda, no solamente era la superficie del cuerpo, o la superficie del cariño, era una profundidad mayor, era un sentimiento que no tenia nombre, ni definición, no había un solo contrato que me atara a ella, o viceversa, y me incomodaba?, en lo mas mínimo, todo lo contrario, me sentía feliz, no sentía una sola incomodidad, ni enojo. Me era demasiado placentero sentir que la quería, que la amaba, y no hablo de ese amor parejil, sino desde algo muy diferente a esto, lo saco de ese contexto, es un amor cercano a una persona con la que creces con el tiempo, donde hay afinidad y química, algo muy independiente de los orgasmos de por medio, y muy intensificado si lo están. Y donde no son augurios de futuro, sino simplemente una liberación de deseos en el presente. Acá otra deconstrucción del amor, no solamente era una manifestación más en amor libre, sino que era una forma muy lejana al monótono pensamiento que el amor es solo posible en un vínculo romántico de pareja. Sino que desde la simpatía/afinidad… el amor y el deseo, con o sin orgasmos: se da.

En la cama y de costado, ella poco a poco se fue girando, como siempre, a un ritmo muy libre, siguiendo sus deseos, una vez contra su espalda, llevó mis manos a sus senos, encontrarme ahí, en ese espacio, no solo era extasiante por el deseo sexual, me lo decía mi cuerpo, mi mente, era una sobrexcitación de disfrutar una sensación sin identidad, de una humedad sin contrato, donde no importaba si íbamos o veníamos, o solo íbamos, o sólo veníamos, o si habían múltiples vínculos/erotismos afuera de esta cama, a nadie le importaba o le hacia sentir mal, ni siquiera se pensaba, pero llegar aquí no fue fácil… ni gratis, llegar a esta deconstrucción del amor y el deseo sin calificativos, sin nombre, costo muchos naufragios.

Pero esta noche no hubo ningún naufragio, fue un navegar de mis manos sobre su cuerpo, hacia el centro de sus senos calientitos y sutilmente sudados por el abrigo de la ropa, hacia el medio de sus piernas y su humedad desbordante, con sus gemidos y ruidos alineados en mis sentidos.

Esa noche fue la misma mutación del pensamiento monogámico, moralista y conservador que una vez internalice.

Llegar a esta sensación, de saber que hoy se siente, y que no sabes si mañana estará o no, o será otro el vínculo, y no lo vez como problema/miedo/mortificación, y que estas bien y feliz y solamente querés disfrutar de las cosas cuando se dan o como se den, mientras te hagan sentir bien… es una euforia más.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Programa de Radio de Contra Sexualidades

Nos dirigimos a lxs insatisfechxs y a lxs que dudan. A los descontentxs consigo mismxs, a aquellxs que sienten el peso de cientos y cientos de siglos de convencionalismos y prejuicios. A aquellxs que tienen sed de verdadera vida, de libertad de movimiento, de actividad real y que no encuentran alrededor más que maquillaje, conformidad y servilismo. A aquellxs que quieren conocerse más íntimamente. A los inquietxs, atormentadxs, a lxs que buscan sensaciones nuevas, a lxs experimentadores de formas inéditas de felicidad individual. A lxs que no creen nada de lo que fue demostrado.

http://www.unaradio.com.ar/programa/ludditas-sexuales-1

Ludditas Sexuales no es un programa de radio; sino fascículos coleccionables radiofónicos sobre la deconstrucción o la destrucción de los mandatos sexuales, del statu quo sobre el amor sentimentaloide y romanticón almibarado, de los estereotipos sexuales y de género.

Ludditas Sexuales es un grupo de amigxs, afines, que tienden hacia la anarquía, hacia un anarquismo nuevo, anti-dogmático y que se apoyan para ello en la camaradería, en el cariño, y en el compartir.

Ludditas Sexuales no baja líneas ni planta banderas, sino que apuesta a romper las máquinas sexuales instituidas que operan en nuestras cabezas y formatean nuestros cuerpos, para construir otras máquinas guerreras y deseantes que ataquen a ese sistema (el luddismo nunca se opuso a la tecnología, hay una hechura interesada de la historia que se nos ha venido contando sobre lxs "destructores de máquinas") .

Ludditas Sexuales no es un grupúsculo de illuminati, sino una banda de amigxs que construyen con cada paso, con cada acción, cada debate, redes y afinidad para destruir los dogmas sexuales y re-pensar revoltosamente la sexualidad

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Sororidad queer

De esas casualidades de la vida, justo que termino de subir lo de Activismo en camaradería y me encontré un artículo: "Sororidad queer: hemanas en lo torcido", me gusto, aqui se puede leerse: http://www.scribd.com/doc/16540501/Sororidad-QueerTxus-Garcia
*
Y en una parte dice: "que sepais que desde ahora declaro obligatoria y prioritaria la sororidad queer".
yo lo modifico para mi:



DESDE AHORA DECLARO QUE DESEO LA SORORIDAD QUEER
EN TODOS LOS ESPACIOS DE MI VIDA


Al final Txus dice: la mayor de las revoluciones, subversiones, provocaciones y masturbaciones públicas escandalosamente y rabiosamente modernas y estupendas es quereros..."


por ahi se empieza

ACTIVISMO EN CAMARADERÍA


Sube “pisando cabezas” se dice en el lenguaje común. Ante esto yo opto por el activismo en camaradería... aunque sea sobre campo minado...!


Yo quiero un activismo integral, un activismo humano, un activismo en CAMARADERÍA, un activismo armónico, lleno de ‘calor’ humanx.

Como dice Benedetti, “esa vieja costumbre de sentir”, todxs la olvidan, se olvida cada vez más, lo que piensa o sienta el otrx importa poco o nada. En un mundo capital y patriarcal, violento, xenofóbico, autoritario, lleno de odio, egoísmo, utilitarismo, narcisismo, discriminación, prepotencia, hay mucha destrucción, todxs olvidan lo que es amar, lo que es dar la vida por el otrx aun sin conocerlo. Ya casi nadie se pone en el zapato del otrx.

Quiero ver el mundo como mi casa, y cuando digo casa no es sinónimo de familia tradicional, es casa como sinónimo de ese espacio cálido, donde me siento a gusto y alegre, y donde habitan por espacios temporales mi familia elegida, a quienes amo. No hablo de un lugar físico, solo de un lugar.

Por el hecho de ser humanxs, están involucrados nuestros sentimientos, nuestras formas de pensar, yo quiero un activismo mas sentido, donde antes que todo este la camaradería, yo no digo que vamos a hacer del mundo un huevito lindo y feliz, donde no haya conflicto, sino que como mínimo tratemos de hacer las cosas lo mas sororariamente posibles, no creo que sea bueno ignorar, ni guardar silencio, ni intentar figurar, o sacar ventaja por encima de otrxs, o hacer como si nada pasa, cuando algo no anda bien, yo no quiero “trabajar” con personas así. Quiero COMPLICIDAD, cordialidad, y que si de pronto la caja de pandora se abrió, bueno ahí vemos como todxs tratamos de resolverlo. Quiero vínculos solidarios, en bondad, recíprocos.

Por eso sueño y elijo construir mi vida sobre el activismo en camaradería, y aquí convergen el feminismo, el humanismo, el anarquismo, el ambientalismo, lo queer, donde he encontrado muchas afinidades, quiero un activismo rebelde, irreverente, subversivo, pero en camaradería. Romper, pero sin rompernos como dice Pessah.

De todas formas la vida es muy compleja, y con todo y todo como dice Kata “aunque el campo este minado” la lucha continua.

miércoles, 26 de agosto de 2009

POST PORNO

La intencionalidad de la postpornografia puede ser romper con todo ese sexo aprendido desde los cuerpos femeninos y masculinos, es desechar eso y difrutar de los cuerpos, disfrutar de los cuerpos SIN los roles de sexo y género. MUCHO sexo y erotismo sin esquemas, el placer es un juego que se puede reinventar cuando se quiere!


lunes, 17 de agosto de 2009

YA NO IMPORTA

Ya no quiero creer en nada,

La desgana a veces es mucha,

Lesbiana? Mujer? Queer? Trans? Inter?

Ya no importa que,

Ni lo que soy, ni lo que no soy,

No se que soy,

No se a donde voy,

No se quienes son,

Ya no quiero creer en nada,

Carencia? Amor? Placer? Necesidad? Deseo?

Solo sé que la piel está ahí,

Un día muy reseca, otros más húmeda,

La única certeza es un minúsculo de placer,

Que se expande más allá del estimulo.


En lo único que creo ahora es en mi olfato,

En la intuición.


Creía en la vida reciproca,

Ahora no,

Hoy solo creo en la mirada,

Solo en la mía,

Que observa y no sabe dónde ir,

Pero va,

Solo creo en los sonidos de “mis” gatxs que dicen la verdad,

Que piden cuando tienen hambre,

Que vienen cuando quieren cariño,

Que lamen cuando son felices,

Eso es certero.


Y certero es cuando mi corazón se infla de rabia,

A veces de pasión, a veces de vacío, a veces de felicidad.


Ni con categorías, ni sin categorías,

Ni con ella, ni sin ella,

Ni conmigo, ni sin mí.

jueves, 30 de julio de 2009

Género centro de violencia


el cuerpo, el género centro de violencia, donde se marca la desventaja, y en el cuerpo de la mujer donde se sigue perpetuando la misoginia, una vez mas: es necesario terminar con esto,
que mierda tanta violencia...


La guerra en el cuerpo
Viernes 17 jul 2009

En la semana que pasó, el cuerpo de una maestra fue encontrado en un aljibe. Esa fue la represalia por no haberse dejado violar. La escena es horrenda y sin embargo tan común que el relato podría servir para más de un caso. Es que no es un hecho aislado, ni siquiera un crimen común. La antropóloga e investigadora Rita Segato lo tipifica, directamente, como un genocidio que tiene focos pero no fronteras. Porque para ella el género, por definición, es violencia. Una violencia ancestral pero permanentemente aggiornada, fundadora de todas las estructuras de poder.

Por Roxana Sandá

Ser mujer en Latinoamérica es peligroso. Los femicidios de Ciudad Juárez y Guatemala, los crímenes de mujeres en El Salvador, en Mar del Plata, Río Negro o el conurbano bonaerense y la aparición de cuerpos mutilados de mujeres pobres hablan de nuevas formas de violencia que emiten mensajes en varios sentidos. Hacia las víctimas potenciales, alimentándoles un miedo innombrable, y hacia otros agresores, como si en cada violación o muerte provocadas estimularan las redes de un poder invisible. “Para el género no hay paz”, advierte la antropóloga argentina Rita Segato, profesora del Departamento de Antropología de la Universidad de Brasilia, que investigó las torturas y asesinatos de Ciudad Juárez. Y esa concepción cruenta del sexo sobre los cuerpos de las mujeres aparece bajo formas específicas de represión que atraviesan los genitales femeninos. “Todavía estamos en la prehistoria patriarcal de la humanidad”, dirá Segato.

¿Qué función cumple la violación en los actos de violencia contra la mujer?
–Cuando analicé la situación de Ciudad Juárez me pregunté por qué en estas nuevas formas de guerra es tan importante secuestrar, torturar, demolir, desmontar, deshacer el cuerpo de la mujer mediante la agresión sexual. Pero, cuidado, es un gran equívoco llamarlos crímenes sexuales. Es una agresión por medios sexuales pero no con objetivos sexuales. El deseo sexual es algo totalmente diferente. La respuesta es porque a partir de la agresión sexual a esa mujer, se ataca al otro. Los femicidios en el Congo, por ejemplo, son la destrucción genital de las mujeres. Porque en el imaginario patriarcal, que es hegemónico y en el cual estamos todos enredados, la destrucción del cuerpo de la mujer es la desmoralización no tanto de aquélla sino de los hombres que deberían ser capaces de tenerla bajo su tutela, de protegerla.

¿Esto habla de una guerra moral?
–De una guerra moral muy fuerte en este mundo de guerras no convencionales. La estrategia de la desmoralización del enemigo es central y la práctica para desmoralizar a ese enemigo es la usurpación y la destrucción sexual del cuerpo de sus mujeres.

¿Hablar de la “destrucción sexual” a través de la violación es literal? ¿Desde qué punto de vista?
–Que la violación signifique la destrucción moral de la mujer es una idea patriarcal que se tragaron los feminismos, que acataron muchos conceptos puritanos y que es un error. La violación no es un crimen sexual, sino un crimen que lastima, mata, deja daños permanentes, que formula la sexualidad de una forma que las mujeres no percibimos. Es la lección patriarcal de la sexualidad. Por supuesto, no es bueno ser violada porque deforma otras posibilidades de la sexualidad, que es secuestrada para el patriarcado. En todo caso, la violación es el suicidio moral del violador, no del violado. Que estés muerta moralmente porque tuvieron acceso sexual a tu cuerpo es una imagen patriarcal que nos inculcan. Para las mujeres esto no es así: la vida sigue.

¿Por qué se refiere a un estado mundial de guerras no convencionales para enmarcar este tipo de violencia?
–Tenemos un escenario de nuevas formas de la guerra que no sólo se da en Latinoamérica. Ya no se trata de dos ejércitos, sino de una guerra difusa y generalizada que asume formas diferentes, como la guerra Estos grupos insurgentes contestatarios, las guerras maras, las mafias, las guerras de la policía contra los pobres y los no blancos, que son las nuevas formas del autoritarismo estatal. Estas situaciones dependen del control de los cuerpos, sobre todo del cuerpo de la mujer, que siempre tuvo una gran afinidad con el territorio. Y cuando el territorio se apropia, se lo marca. Sobre él se colocan marcas de la nueva dominación. Siempre digo que el cuerpo de la mujer fue la primera colonia.

¿Qué ocurría con los cuerpos de las mujeres en los períodos de “guerras convencionales”?
–El vencedor tomaba el espacio físico y el cuerpo de mujer era contiguo y continuo al territorio. Había una transferencia histórica en ese cuerpo de mujer. Hoy, la destrucción por medio de formas de crueldad es práctica rutinaria, y ponerles nombre es central para poder exigir investigaciones pormenorizadas y para crear vocabularios. Es imprescindible su separación de los crímenes comunes. El género es una máquina genocida y los jueces participan del género. Son hombres, nadan confortablemente en la atmósfera hegemónica patriarcal. Y para el género no existen tiempos de paz.
En su investigación sobre los femicidios en Ciudad Juárez, se refiere a esas marcas como “la escritura en el cuerpo de las mujeres”.
–En todo esto el cuerpo de la mujer cae porque es el lugar donde se emite, donde se escribe ese mensaje de “yo puedo más, yo te destruyo moralmente”. Porque esa destrucción del cuerpo femenino es entendida como una subordinación moral de todos aquellos hombres que no participan de ese acto salvaje comunal de la fratría masculina. Es una estructura nueva en este período histórico. En ese sentido, Ciudad Juárez es paradigmática en esta guerra difusa de confrontación, de competición entre mafias que son un paraestado y que pueden tener más poder que las instancias estatales. En definitiva, se trata de un mismo fenómeno: la opresión de las mujeres. Estoy de acuerdo con el discurso feminista cuando sostiene que la violencia contra la mujer tiene que ver con las relaciones de género.

¿Aparecen como formas específicas de represión?
–Y que pasan por los genitales femeninos, por su sexualidad. Aunque también se manifiestan como formas de represión sobre el cuerpo de hombres que son colocados en una posición femenina. Como el caso del policía norteamericano que en 1997, tras detener a un inmigrante haitiano en una calle de Nueva York y llevarlo a la comisaría, le introdujo un palo de escoba en el recto, provocándole graves lesiones. También están los ejemplos de abuso y tortura de prisioneros encarcelados en la prisión de Abu Ghraib, en Irak, como dominación expresada en términos de intrusión sexual en el cuerpo masculino, que es la feminización de ese cuerpo bajo la forma de destrucción moral.
Lo que describe parece la explosión de la ilusión de la modernidad...
–Claro. Infelizmente, la buena definición del Estado como espacio neutro donde todos entran con sus demandas y reivindicaciones no es lo que se observa. El caso específico de las mujeres es considerado un apartado, un capítulo secundario de los grandes temas universales. Falso. Mi libro, Las estructuras elementales de la violencia, no es sobre violencia de género sino sobre cómo el género es violencia y esa violencia es la fundadora de todas las otras formas de violencia. Es la fundadora de un edificio completo, jerárquico de expropiación para construir poder y, por lo tanto, violento.

¿Podría mencionar una escena fundante?
–La relación hombremujer, la primera escena familiar donde emerge el sujeto, es una escena fundadora de lo que llamo la prehistoria patriarcal de la humanidad. Pienso que todavía estamos en la prehistoria, con una concepción cruenta del sexo, hasta poder superar el patriarcado. Con la modernidad, el espacio doméstico se privatizó, fue pulverizado. No existe posición peor para la mujer que la familia nuclear.
En los últimos tiempos, desde diferentes sectores de poder, se hizo visible una política marcada de dominio de los cuerpos de las mujeres.
–El año pasado terminé de escribir el libro Cerrando filas, religión y política hoy, que trata sobre el control de los cuerpos en las religiones. Estamos en una época de paradigmas fundamentalistas en la política. La tendencia fundamentalista del Islam también es fortísima en el cristianismo. Hay una presión para que las políticas se encuadren dentro de un paradigma de elaboración de signos de identificación y que esos signos sirvan para cerrar filas en diferentes sociedades. En el fundamentalismo católico, toda la guerra sobre el aborto, sobre el control de la natalidad no es moral ni doctrinaria, sino política. Ese cuerpo de la mujer debe manifestar que tiene dueño. Es el enlatamiento de las identidades, y tiene que ver con la fuerza de las políticas de la identidad en este momento. Plantar una bandera desde una perspectiva fundamentalista y territorial de la política no tiene una razón moral, sino de dominación fuerte.
En sus trabajos propone tipificar los casos de femicidios de Ciudad Juárez o Guatemala como un nuevo tipo de genocidio.
–La invención del genocidio como lo conocemos hoy, no es simplemente el ingreso de un ejército a un pueblo para pasar a cuchillo a todos sus miembros. Es un exterminio programado y a veces a largo plazo. Si observamos ese exterminio como absolutamente racional –y no soy yo quien lo dice sino Hannah Arendt–, esa posibilidad de planificar el genocidio como una máquina burocrática es moderna y comienza con la conquista de América.

¿Qué herramientas deberían pensarse para instrumentar esa categoría?
–Existen pocas instancias jurídicas en el campo de los derechos humanos que puedan ser utilizadas por cortes importantes. Debe generarse la eficacia simbólica de la Justicia y crear categorías de genocidio. Crear nuevas formas de blindaje, de autodefensa. Nuevas formas de sensibilidad ética que tomen en cuenta las modalidades operativas de destrucción sobre el cuerpo de la mujer, que son diferentes de los llamados crímenes comunes. Hay un gran genocidio de género. En este período particular, los pueblos del mundo deberían exigir que se realicen investigaciones y se juzgue a quienes planifican hacer la guerra en el cuerpo de las mujeres.

miércoles, 22 de julio de 2009

Lo bello y lo feo

Lo bello

Un cambio de escena.

Una nueva mirada.

Conspirar con las energías.

Darle vida a los sueños, la creatividad, el amor, el erotismo, el deseo.

Saber que es la magia…

Un abrazo… acompañado de un te extraño…

Vivir en el manicomio.


Lo feo

La gente prepotente.

No escuhar.

La gente neutral.

La superficialidad.

La gente no autentica.

La falsedad.

La gente que intenta agradar a través del doble discurso.

La hipocresía.